Alejandro Sabella tiene 57 años y es nacido en la provincia de Buenos Aires. Luego de retirarse del fútbol profesional se convirtió en entrenador, aunque su desempeño estuvo marcado principalmente por su experiencia como ayudante de campo de Daniel Passarella, con quien entrenó a la Selección Argentina, al Parma AC de Italia, a la Selección de fútbol de Uruguay, al Monterrey de México y al Corinthians de Brasil.
En el 2006 la dupla fue contratada nuevamente por el Club Atlético River Plate, logrando un tercer lugar en el Torneo Apertura. Unos años más tarde, en marzo de 2009, Sabella asumirÃa como director técnico de Estudiantes de La Plata, equipo con el que se consagrarÃa campeón de la Copa Libertadores de América.
El presente lo encuentra al frente de lo que es, sin lugar a dudas, su mayor desafÃo como entrenador: dirigir a la Selección Argentina. Los resultados hasta el momento no han sido los ideales, lo que preocupa a los millones de amantes del fútbol de nuestro paÃs, especialmente aquellos que quieren ver al mejor jugador del mundo, Lionel Messi, hacer lo que sabe con la pelota. “La gente tiene que entender que Barcelona hay uno solo y que en la Selección no se puede jugar igual, por tiempo y por caracterÃsticas”, explica Sabella.
A continuación el reportaje que diario ClarÃn le realizó a Alejandro Sabella, entrenador de la Selección Argentina:
-A esta altura, ¿qué tenés definido, el equipo, la base, el plantel?
-Para armar un equipo hay que tener tiempo. Y acá lo que menos hay es tiempo. Un equipo se arma con buenos jugadores y tiempo para trabajar. Es cierto que en la Selección tenés la posibilidad de tener a los mejores, pero te falta lo otro, el tiempo de trabajar con ellos. Las dos cosas son importantes y no sabrÃa decir cuál es la más importante. No tengo un once ideal. Sà ya hay como una base de 7 u 8 jugadores que se empiezan a repetir. La columna vertebral se va encontrando de a poco pero todavÃa nos falta más en una zona que en otra. Después vendrá el ajuste en el sistema táctico. Igual, todo eso tiene que ver con los momentos de los jugadores y con el rival. Cuando tenga todo eso, termino de definir.
-Falta más en defensa…
-SÃ, un poco…
-¿Por qué?
-Yo creo que tiene mucho que ver el tema de la confianza y la confianza, la da el tiempo. Llega un momento que digo ‘los que más me gustan son estos’ y ahà es muy difÃcil que cambie. Me gusta que haya un plantel y una base definida. En Estudiantes casi ni cambié, cambié poco pero cuando es tan amplio el menú… En la Selección nadás en la abundancia. También varÃan los rendimientos individuales. O están los que cambian de posiciones en sus equipos. Está el caso de Di MarÃa. Para mà es un jugador fundamental. Pero en el Real juega por la derecha y acá tengo a Messi, entonces no puedo ponerlo ahÃ.
-Uno de los temas que siempre se tocan con la Selección es el de la identidad. ¿Cuál es la que querés?
-En los últimos años la Selección tuvo muchos técnicos como para decir que tiene una identidad. Yo lo único que puedo decir que lo que a mà me gusta es ser pragmático, no me gusta atarme a ningún sistema de juego. Si tengo que decir qué es para mà la identidad, enumero varios aspectos: la posesión de la pelota, jugarla, no tirar centros a la olla, no pegar ni hacer tiempo. Tenerla con cambio de ritmo porque tenerla por tenerla, tampoco sirve. Necesitás que el jugador te crea.
Si no hay credibilidad no hay respeto. Yo siempre pensé lo mismo, que es fundamental que al entrenador lo respeten. Y para que lo respeten debe mostrar seriedad, organización, conocimientos técnicos y tácticos, que se preocupe por todos los jugadores no sólo por el número uno, darles herramientas para facilitarles las cosas. Todo eso hace que un entrenador pueda ganarse el respeto de los jugadores. Y es un camino de ida y vuelta porque el jugador también tiene que ayudar a crear esa empatÃa entre todos.
-Está Messi, ¿acomodar lo demás es más fácil?
-Hay dos teorÃas para potenciar a Messi: podés ponerle jugadores para que le pasen, pero por ahà te desprotegés atrás. Y la otra es asegurate atrás porque Messi una jugada te hace y ganás el partido, pero por ahà dependés mucho de esa jugada. Me gusta más el equilibrio entre esas dos teorÃas. Normalmente se escucha decir a los técnicos que lo más más fácil de arreglar es la parte de atrás pero es porque tienen a los jugadores todos los dÃas. Los que más falta, generalmente, es la explosión en los últimos 25 metros. Ahà es en dónde el entrenador tiene menos influencia porque eso sale de la impronta del jugador. Donde menos se puede meter mano es adelante. Por suerte la Selección en ese aspecto está bien, tiene todo resuelto porque hay jugadores de gran jerarquÃa. Lo de abajo se soluciona con tiempo.
-Te definÃs como un entrenador pragmático. ¿Qué es el pragmatismo en el fútbol?
-Primero busco equilibrio y darle solidez defensiva. Ver el menú de opciones que me entregan los jugadores para cada partido, ver el momento, un poquito el rival y en esa mezcla tomar la decisión con relación al sistema táctico.
-¿Cómo creés que te ven?
-Como un técnico serio y equilibrado… creo. Dicen que los técnico hablan con sus equipos, asà como los jueces hablan por sus fallos. Puede ser que algunos tengan un discurso y después hagan otra cosa. Pero hay que ver por qué, todo es relativo.
-¿Qué equipos te gustan?
-Me gustan los equipos que pueden dar seis pases seguidos. Pero a veces te encerrás solo, achicás los espacios y resulta que terminás necesitando más jerarquÃa para poder desequilibrar en ese poquito espacio que te queda. No es fácil, por ahà alguna lo intenta. Barcelona lo hace por la jerarquÃa de sus jugadores para mantener la pelota y por ser solidarios para jugar, para ofrecerse. ¡Solidaridad es eso, no sólo correr para marcar! Y cuando la pierden, ¿cuánto demoran en recuperarla? Nada.
-Aquà no se juega asÃ.
-Históricamente los equipos argentinos tenÃan un 5 muy recuperador, un 10 que distribuÃa, un 8 intermedio. El fútbol fue cambiando. Hoy hay mucho 4-4-2, hay menos enganche. ¿Entonces de dónde sale el fútbol? Del doble 5, de los de afuera que se tiran para adentro y hacen diagonales o de uno de los puntas que se tiran para atrás. ¿Cuál es la diferencia de Braña con los demás 5 del fútbol argentino? ¿Es lo que quita? ¡No!… es lo que juega. Quita como muchos, pero juega como ninguno. Entonces es un tipo que te da tenencia porque quita y porque sabe jugar, se la da un compañero, él solo hace lo que otros equipos necesitan de dos jugadores.
-¿Faltan jugadores pensantes?
-Vivimos más rápido, el fútbol es más rápido que antes, sÃ. De chicos, nosotros hacÃamos nuestros propios juguetes, nuestras propias pelotas, ya tenÃamos que crear, que pensar, para poder jugar. Ahora está más servida la cosa. Hoy hay muchos jugadores similares en cuanto a velocidad pero hay menos pensantes, es una realidad que se ve. Perdimos el jugador cerebral del medio.
-Antes hablaste de una base de 7 o de 8, pero no diste nombres.
-Y, no…
-Messi, Di MarÃa, HiguaÃn, Mascherano, Romero …
-Y, serán menos de 7 u 8, serán 6, ja… hablamos de una base de un plantel. Zabaleta estuvo en todos los partidos. Clemente puede ser que se haya sumado. Agüero es un jugador importantÃsimo de la elite del fútbol mundial. Tiene que pelear un puesto con el Pipa o yo tendré que optar jugar con tres delanteros. Burdisso y Demichelis venÃan con continuidad. Gago está jugando muy bien en la Roma, no habÃa tenido continuidad en el Real, se habÃa lesionado mucho y ahora está bien. Me gusta porque es un jugador con temperamento, es dinámico, no es rápido pero no es lento y es un jugador con buen manejo de pelota.
-¿Hay un plan sin Messi ante una eventualidad?
-Tengo una idea, pero no te la voy a decir. Ustedes van, lo escriben y el técnico rival lo lee.
Fuente: www.clarin.com
Foto: lanacion.com.ar

