Flor de la V es un verdadero Ãcono en la Argentina: su incansable lucha y el esfuerzo diario por llegar a ser una estrella respetada en el medio dio sus frutos. Y hoy lo disfruta. Cada vez que mira hacia atrás se siente más segura de sà misma, de los logros obtenidos. “De chiquita sabÃa que de grande iba a ser una estrella”, confesó en un diálogo Ãntimo que tuvo algunas semanas atrás en el programa Sábado Bus con Nicolás Repetto.
En una nueva etapa de su vida se enfrenta a otro desafÃo, muy distinto a todos los que debió superar antes: ser madre. “No podÃa pasar la vida sin sentir esto”, asegura. “Cada vez que me levanto y los veo me doy cuenta que no me equivoqué”. Sus dos pequeños, Isabella y Paul, llegaron a las vidas de Florencia y Pablo (Goycochea, con quien comparte una relación de más de 13 años) el 25 de agosto pasado, en California, Estados Unidos, donde la familia tomó forma después de una larga espera.
A continuación el reportaje de ClarÃn a Flor de la V:
- ¿Qué sentiste al ver a tus hijos?
- Sentà que eran parte de mi cuerpo. Como si fueran una extremidad. Los ves tan indefensos y te das cuenta de que dependen absolutamente de vos. Es muy fuerte cuando entendés que en tus manos tenés la psiquis de una persona.
- ¿Lo hablás en terapia?
- SÃ, trato mucho ese tema. También me da miedo ser autoritaria con ellos. Quiero criar dos personas libres, que puedan pensar por sà mismas. Entonces lo comparo con mi infancia, con cómo ejercer la autoridad sin que sea una dictadura.
- ¿Qué es lo que más te cuesta?
- Dividirme. Aprendà qué es la culpa desde que soy madre. Trato de no estar ausente por más de tres horas. Me levanto a las 8, voy a ensayar, a mi productora, hago spinning en mi casa.
- ¿A qué otras cosas les temés?
- ¡A cuando caminen! Pienso cómo los chicos son inconscientes ante el peligro. Cuando yo era chica, con una prima que se llama Flavia, armamos una pirámide humana en el patio de cemento, me caà de cabeza y me dieron cinco puntos ¡Y habÃa pasto al lado! ¿Pensás mucho en tu infancia? Quizás porque yo no tenÃa mamá y sentà esa ausencia (murió cuando ella tenÃa 2 años), quiero ser una madre muy presente. Mi trabajo tendrá que esperar y ellos tendrán a la madre para que les haga la leche a las cinco de la tarde, para mirar dibujitos o hacer la tarea.
- ¿Te da miedo el qué dirán cuando sean más grandes?
- La gente me dice: “¿Cómo se los vas a explicar?”. Y yo respondo: “No tengo nada que explicarles”. Porque mis hijos son mis hijos, yo soy la madre, y ellos van a saber. Hay cosas que no se necesitan explicar con palabras. Me dicen: “Afuera los van a discriminar, afuera les van a pasar cosas”. Y bueno… es la vida. Uno no los puede tener en una caja de cristal, porque ellos van a salir al mundo y se van a enfrentar con un montón de cosas. Lo importante es que los padres podamos hablar con ellos. La vida es asÃ, no es todo color de rosa.
- En la UBA hay trabajos de investigación sobre cómo tu personaje, Laisa, en “Los Roldán”, marcó una inflexión en los medios.
- Creo que generé un cambio en la Argentina. Nunca sentà que enarbolaba la bandera de las minorÃas, pero me parece que en un momento me metà en los hogares. Para mà la gran victoria fue cuando se pudo sacar del foco la sexualidad, para poder destacar lo artÃstico.
- ¿Las oportunidades laborales para los trans cambiaron?
- Antes, la palabra “travesti”, estaba asociada a la clandestinidad, a la prostitución. El conflicto más grande para una travesti es elegir para dónde querés llevar tu vida. ¿Es la prostitución porque no me queda otra? ¿O estudio y trato de salir? Uno elige la vida que quiere tener. Ahora, con la ley de Identidad sexual que se va a tratar, las chicas y los chicos trans van a poder tener más oportunidades. Es violento tener una identidad y que tu documento, cuando vas a una entrevista de trabajo, diga otra cosa.
- ¿Qué consejo le darÃas a alguien que teme ser discriminado por su sexualidad incluso por su familia?
- En primer lugar, con respecto a los padres: los padres saben todo de los hijos. Yo no creo que ningún padre no se dé cuenta de que su hijo tiene una inclinación o un gusto. En la vida uno no está con su familia. Uno está solo. Si el dÃa de mañana tenés una pareja, ésa es tu familia. Vos no te casás con tu mamá o con tu papá. Tenés que buscar tu felicidad desde adentro. Yo nunca me victimicé ni busqué la aprobación ajena.
- ¿Cómo es tu relación con los hijos mayores de Pablo?
- Es buenÃsima. Ellos son tres: Gonzalo (22), Martina (20) y PÃa (18). Martina va a ser madrina de Paul y los cuida muchÃsimo. Es importante conocer a los hijos, yo de ellos sé todo, cómo se llaman sus amigos, qué música les gusta…
- ¿Los sentÃs tus hijos?
- Son nuestros hijos.
- ¿Qué desearÃas para todos ellos?
- Sueño con una sociedad inclusiva, que respete y valore la diversidad humana. Quiero que ellos se crÃen con eso, que sepan que tienen esta madre y que la gente puede elegir ser lo que quiera. Puede ser tu amigo, la profesora del colegio o el bañero de la pileta. Lo importante es que uno respete a las personas por lo que son, porque ante todo, somos seres humanos.
Fuente: www.clarin.com/espectaculos/personajes/Flor-Aprendi-culpa-madre_0_598740129.html
Foto: eldiario24.com

