El “Polilla” Da Silva es una cara conocida en el mundo del fútbol: su pasado como delantero central y máximo goleador de la Liga española en 1984 lo convirtieron en el profesional que es hoy. A lo largo de su carrera supo enfrentar sin miedo todo tipo de desafíos y dirigir a Godoy Cruz fue el más reciente, logrando una excelente campaña en el torneo Clausura de primera división del fútbol argentino, logrando la clasificación a la Copa Sudamericana.
Si bien Jorge Orosmán Da silva Echeverrito es recordado por su trabajo como futbolista, especialmente por los hinchas de River Plate de la década del ’80, su nuevo rol de entrenador le ha traído muchas satisfacciones: dirigió el Al Nasr de la primera división de Arabia Saudita y logró llamar la atención de toda América cuando se puso al frente de Defensor Sporting de Uruguay, que llegó a semifinales de la Copa Libertadores en el año 2009.
La actualidad de Da Silva es Godoy Cruz, en Mendoza, donde pasa sus vacaciones y se toma unos minutos para hablar con Omar Alberto Romero, de Diario Uno:
–¿Te adaptaste rápido a la provincia y al fútbol argentino?
–La verdad que no nos costó adaptarnos. Thiago está estudiando, hemos hecho amigos y nos juntamos a comer asados. Esto es lo lindo que te da el fútbol, de conocer gente. Estoy feliz en Mendoza.
–¿Un tiempo atrás, te imaginabas este presente en Godoy Cruz?
–En esta profesión tenés que estar preparado para todo. En mi vida nunca había pensado que iba a estar un año en Arabia Saudita, pero ahora estoy sorprendido por la belleza de esta ciudad, ya había estado una vez en la etapa como jugador.
–¿En Arabia fue una linda experiencia en todo sentido?
–Son experiencias diferentes, es totalmente distinto en lo social, en lo familiar, la califico como positiva. A todo hay que sacarle provecho. Recuerdo que en Ramadan, que es el mes religioso y sagrado de los árabes, la gente duerme de día y trabaja de noche, tiene que hacer ayuno durante todo el día. Me acuerdo que una vez empezamos a entrenar a las diez y media de la noche y terminamos a la 1 de la mañana y llegaba a casa a cenar a las 2 o 3 de la mañana. Son cosas a las que hay que adaptarse y respetarlas.
–¿Tuviste temor al fracaso cuando llegaste al Tomba para remplazar al Turco Asad?
–Era el gran desafío y me tenía mucha confianza. Junto con mi cuerpo técnico tengo un estilo de trabajo con el que nos adaptamos rápido a todas las situaciones.
–¿Fue difícil caerle bien al plantel?
–No era fácil porque venían trabajando con un cuerpo técnico exitoso, pero tratamos de que eso no se perdiera. Estuvimos muy cerca del jugador, de entenderlo y poco a poco ir imponiendo nuestro estilo.
–¿Fue complicado manejar el vestuario? Porque el Turco Asad era muy compinche con los jugadores…
–Ellos tenían expectativas porque llegaba un técnico nuevo. No iban a tener la misma relación que con el cuerpo técnico anterior, pero hasta que nos fuimos conociendo, de a poco les fuimos demostramos que entendemos al jugador.
–¿Y esperaba realizar este campañón con el equipo?
–El fútbol argentino es muy difícil. Hay equipos con más potencial que Godoy Cruz, un equipo del interior que tiene muchas desventajas a la hora de competir, nosotros tuvimos que sufrir muchos inconvenientes, pero la verdad es que nunca pensé que íbamos a estar tan arriba. Estuvo al alcance de la mano el título, pero no se nos dio por errores arbitrales y por errores nuestros.
–¿Sentiste en algún momento que había dudas con respecto a tu capacidad?
–Al principio había ciertas dudas, no sólo con el hincha sino también con la prensa. Los únicos que estaban convencidos eran los dirigentes y no quería defraudarlos. Creo que si se queda la base y traemos refuerzos vamos a volver a ser un equipo competitivo para pelear arriba.
FOTO: Diario Uno
REPORTAJE: www.diariouno.com.ar/deportes/Vamos-a-volver-a-pelear-arriba-20110627-0014.html

